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Chile: Los jóvenes, lejos de la farsa plebiscitaria y la tradición de la democracia representativa
Publicado 9 febrero 2020





De cara a esta realidad, la juventud no cree en las instituciones públicas y privadas, pues en ellas ve reflejado todos los males a los que han sido sometidos. Para ellos, el actuar con dureza contra el Estado tiene sentido, es más, lo consideran un derecho y un deber. Ven la acción de autodefensa contra el modelo capitalista que los violenta, como algo legítimo y efectivo, y el que además, posee  un alto carácter político. 

En los cerca de 4 meses de alzamiento del pueblo chileno, desde aquel Octubre rebelde, el que quizás abrió una puerta hacia la destrucción de una vieja forma de gobernar y así, por fin, entrar en esa nueva sociedad, justa, fraterna y solidaria, que anhelan casi la mayoría de los habitantes de este recóndito territorio denominado Chile.

Los jóvenes de este pedazo de tierra, ubicado en lo más austral del planeta, sueñan con alcanzar un mundo, que supere de una vez y por todas, la tradición y la manera estúpida y conservadora de conducir los gobiernos de los países que forman, no tan solo la órbita occidental,  sino que también la de los gobiernos de todo el mundo.

Chile no escapa a la realidad de destrucción y deterioro en el que nos ha sumido el imperialismo capitalista, que en su afán de dejar todo a los tentáculos del mercado, tiene al planeta entero a las puertas de una devastación total.

¿Por qué menciono lo anterior? Pues bien, porque parte de la catarsis juvenil en las protestas que experimenta chile, se debe a que la juventud aquí  y en el mundo, ven como aquellos que se han creído depositarios de la historia universal, han dejado la catástrofe y la mortandad en casi todas las regiones del planeta, y todo eso, en pos del capital y sus ganancias, olvidando la dignidad, la justicia y la salud en la existencia de las personas y de todas las especies que habitan esta tierra. 

Es por esto, que a la hora de considerar las posibles salidas a la revuelta y la participación de los miles de jóvenes en ésta, es fundamental tener en cuenta, que las nuevas generaciones entre 18 y 30 años, se mueven por su interés generacional, además, de ir en contra de las formas tradicionales y conservadoras  de administración y por supuesto, los problemas que afectan  a su comunidad y su entorno más cercano.

Otro factor interesante a tener en cuenta, es que la mayoría de los jóvenes movilizados se declara ateos o no pertenecer a grupo religioso alguno, tan abundantes en latinoamérica y cuyo objetivo ha sido siempre el de resignar y someter por esta vía a la población, a los designios de los conquistadores de ayer y de hoy. (Multinacionales, transnacionales etc. etc.)

De cara a esta realidad, la juventud no cree en las instituciones públicas y privadas, pues en ellas ve reflejado todos los males a los que han sido sometidos. Para ellos, el actuar con dureza contra el Estado tiene sentido, es más, lo consideran un derecho y un deber. Ven la acción de autodefensa contra el modelo capitalista que los violenta, como algo legítimo y efectivo, y el que además, posee  un alto carácter político. 

Los jóvenes tienen claro, que cuando un estado como el chileno se hace cada vez más violento, especialmente en contra de ellos, la acción directa o de autodefensa es un derecho. Más aún, cuando busca someterlos a la fuerza y con una represión desatada, que es inaceptable, si consideramos, que el actual gobierno de Sebastián Piñera,  no ha sido capaz de resolver las demandas de fondo del pueblo chileno, en el plano económico, social y medioambiental. 

Entrar por una nueva puerta, para  refundar  una nueva sociedad en chile, requiere, según la juventud, de nuevos vínculos con el otro, sostienen que “los lazos cercanos y fuertes" al calor de la batalla, les garantiza seguridad, pues existen muchos que buscan abrir flancos, en la idea  de mitigar la pelea en las calles.

“Para nosotros la persona y su individualidad son importantes, pues las instituciones, los partidos etc. etc. y sus modos de gobernar y analizar la sociedad, no son reconocidos por nosotros, estos deben cambiar" y agrega “estas democracias representativas no representan a nadie, solo se sirven de ellas para someter al pueblo". Señaló un joven de la primera Línea, ante la farsa plebiscitaria que se avecina en los próximos meses en Chile. 


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