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  • La socióloga brasileña, Flavia Braga Vieira, asegura que la propuesta de conferir estatus internacional  a la Amazonía responde a intereses económicos y geopolíticos de los países europeos en la región latinoamericana.
    En Profundidad

    La socióloga brasileña, Flavia Braga Vieira, asegura que la propuesta de conferir estatus internacional  a la Amazonía responde a intereses económicos y geopolíticos de los países europeos en la región latinoamericana.

Organizaciones ambientalistas internacionales y Gobiernos como los de Venezuela y Cuba concuerdan con que la verdadera amenaza a la soberanía de la región amazónica es la política no ambiental de Jair Bolsonaro.

La Amazonía, compartida por nueve países latinoamericanos, está en llamas desde hace más de 20 días. Los incendios no parecen ceder pese a las acciones de Gobiernos como el de Bolivia y la solidaridad internacional. Sin embargo, ahora
la preocupación se expande hacia otro tema: región soberana o con estatus internacional.

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La polémica surge de una propuesta lanzada por el presidente de Francia, Enmanuel Macron, el pasado 26 de agosto, durante la Cumbre del G7 en Biarritz. El mandatario sugirió calificar la Amazonía brasileña como un “bien común universal” e internacionalizar la gobernanza de la región.

"Es una cuestión real que se impondría si un Estado soberano tomase medidas concretas que claramente se opusieran al interés del planeta", dijo Macron. Sus palabras fueron la base para el debate sobre la soberanía de la Amazonía, la
cual es compartida por Brasil, Perú, Colombia, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Guyana y Surinam.

Asimismo, Macron dijo que la discusión sobre el estatus internacional "es un camino que permanecerá abierto en los próximos meses y años" y no está condicionado a la ayuda de 22 millones de dólares ofrecida por el G7 (Alemania, Canadá,
Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) para ayudar con los daños ocasionados por los incendios en la Amazonía.

No obstante, la propuesta de Macron ha sido recibida de forma negativa por distintos sectores de la sociedad internacional. Incluso, el presidente brasileño Jair Brasileño protestó contra las palabras de su homólogo y exigió que se retractara, de lo
contrario rechazaría la ayuda monetaria del G7.

¿Quién debe proteger la Amazonía?

La socióloga brasileña, Flavia Braga Vieira, opina que la propuesta de Macron responde a intereses económicos y geopolíticos de los países europeos en la región amazónica. "No me parece que sea acertado. La ayuda internacional es bienvenida, pero desde el G7 que se hable de internacionalizar la Amazonía, no solamente la parte brasileña que es la más grande, no es aceptable para la soberanía de los pueblos de nuestra región", explicó.

Además, Braga señaló que Brasil tiene desde los años 80 leyes e instituciones para el monitoreo, control y prevención de la Amazonía, las cuales deben ser apoyadas por el Gobierno de Bolsonaro. Este punto es el verdadero problema en el
país, pues el mandatario emprendió desde enero (cuando asumió el poder) una política antiambientalista para dar paso a la actividad económica en la región amazónica.

"Lo más importante ahora es que las instituciones que están actuando desde hace más de 30 años tengan la autonomía necesaria desde el Estado para hacer su trabajo, pero un país extranjero u organización internacional no se puede involucrar en esta cuestión", aclaró Braga.

La socióloga agregó que el rol de la comunidad internacional y la sociedad civil global es estar atentos a que se garantice que las instuticiones brasileñas estén actuando en la Amazonía, más no intervenir con un cuerpo internacional.

También reprochó la actual división de los Estados y Gobiernos que comparten la región amazónica porque esto fortalece "los intereses internacionales desde Europa y Estados Unidos". 

En este sentido, explicó que la posición de Brasil, Perú y Colombia solo enflaquecen la posición de la región sobre la Amazonía. Mientras que calificó de acertados los llamados de los presidentes de Venezuela y Bolivia de convocar a una reunión de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), creada en 1978, la cual busca el desarrollo económico, la conservación del medio ambiente y la calidad de vida de los habitantes de la región amazónica. "Hay un foro, una instancia de decisión formal en la región y debe ser el espacio de decisión sobre lo que vamos a hacer los próximos días y meses para controlar la situación", destacó Braga.

La verdadera amenaza a la soberanía amazónica

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, condenó "la actitud del gobierno de Jair Bolsonaro en Brasil de entregar la Amazonía a la oligarquía terrateniente brasilera que la está destruyendo y elevamos nuestra voz de protesta y solidaridad". La palabras del mandatario tienen consonancia con las denuncias de las organizaciones ambientales y países del mundo sobre la política no ambiental del Gobierno brasileño con fines comerciales.

Danicley Aguidar, de la campaña de Amazonía en la organización Greenpeace, aseguró al medio BBC que las ONG medioambientales no están debatiendo sobre la internacionalización de la Amazonía, sino que se enfocan en "que el Estado brasileño no puede de manera alguna continuar con el desmonte de su política ambiental". Es decir, denuncian que los incendios en la Amazonía son el resultado "de la incapacidad del gobierno de Bolsonaro de hacer un monitoreo de la región".

Por su parte, la socióloga Braga recordó que Bolsonaro ha sido permisivo con la expansión del agronegocio ilegal y la minería ilegal, que ahora han llegado a partes de la Amazonía brasileña que son áreas de preservación ambiental o áreas legalmente demarcadas de comunidades indígenas.

La posición antiambientalista de Bolsonaro quedó clara desde antes de su asunción a la Presidencia el 1 de enero de este año. "No voy a proteger ni un milímetro de tierra que pueda explotarse", dijo durante su campaña electoral. Y así lo cumplió:

- Eliminó las secretarías de Cambio Climático
- Acabó con la Agencia Nacional del Agua.
- Trasladó el Servicio Forestal Brasileño del Ministerio de Medio Ambiente al Ministerio de Agricultura.
- Desmanteló los organismos de protección a los pueblos indígenas y extinguió las unidades de conservación. 

Braga aseveró que en este momento lo más importante es apagar los incendios en la Amazonía con toda la ayuda tecnológica disponible, pero después viene un proceso muy complejo de reforestación. Esto último debe ser el eje central de los nueve países de la zona y del apoyo enviado desde otras naciones del mundo.

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